EL PROYECTO QUE SEMBRÓ MI SEMILLA EMPRENDEDORA Y UNA DECLARACIÓN DE AMOR.

26.4.2018

 

Como toda buena historia te la contaré por el principio.  Un día cualquiera del año 2012, hace 6 años, en la FCSC de la Universidad de Vigo, aparecieron por las paredes unos curiosos chinos pelirrojos

 

 

 

No entendía ni cómo ni por qué, pero me sentí muy atraída desde el primer momento hacia lo que podría haber detrás de aquellos  carteles que estaban reclutando a miembros para una tribu de personas diferentes

 

Me planté en aquella sala, y descubrí algo que llevaba tiempo esperando: un proyecto ilusionante al que sumarme y poder aportar y aprender todo lo posible.  Me encontré con cuatro chicos, cuatro gigantes (de antes y de ahora) que hablaban de conceptos como: junior agencia, learning by doing, vida real, o experiencia.

 

Cuando estudias una carrera como Publicidad y RR.PP. donde todo tiene una aplicación práctica directa, estás deseando poder saltar a la piscina (o al barro) para que todo eso empiece a fluir, y empieces a ver resultados. Si a eso le sumas una personalidad que es pura <ansia viva> como la mía, tenemos el cóctel perfecto: los freshys habían llegado a mi vida y yo estaba deseando que empezara la marcha.

 

Tras varias pruebas, que tenían como objetivo encontrar a los que faltaban en el equipo, estaba dentro: era la primera planner y ejecutiva de cuentas de Freshysweet.

 

Éramos un equipo equilibrado, donde el equipo creativo y fundador de Freshysweet: Nacho, Javi, Marcos y Fonso, nos guiaba y no cargaba de energía para afrontar cada día con más ganas.  Pablo, Lara y Miguel completaban el cuadro creativo con ideas frescas y caminos nuevos. Pablo en copy y Lara y Miguel en arte. Por último, pero no menos importante, Xaquín, estaba a los platos de las redes sociales y la gestión de medios, donde lo tenía todo controlado y ordenado como una patena.

 

Variopinto y divertido.  Buenos tiempos. Ya que sin duda nos lanzamos al barro. A buscar clientes, a hacer proyectos que nos ayudasen a mejorar, a crecer, a aprender a trabajar juntos, a sumar, pero sobre todo: a enamorarnos de esta profesión. 

 

Cada día tenía un nuevo aprendizaje, y como pasamos casi de 0 a 100 en muy pocos días, le dedicábamos horas y horas casi sin darnos cuenta. Juntos construimos una empresa (junior) pero una empresa al fin y al cabo. Y tuvimos que entendernos con Hacienda, y con la Xunta, y con papeleo de todos los colores. Aun con cagadas, que las hubo (como en todo buen emprendimiento que se precie) lo hicimos y nos sentimos orgullosos.

 

En aquel momento, sé que no podría haber hecho nada parecido sin aquel equipo. Sin ese grupo de personas que además de grandísimos profesionales, se han convertido en personas relevantes en mi vida.  Sin que Marcos, Fonso, Javi y Nacho hubieran confiado en mi tras aquel Open Call, y hubieran visto en mi una pieza más para ese puzzle tan apasionante que estaban construyendo. Creo que nunca se lo agradeceré lo bastante.

 

Mi segundo año en Freshysweet lo afronté como Presidenta de la Asociación. Pero si no hubiera sido por el trabajo duro y el apoyo incondicional de Xaquin, y Miguel, nada habría sido posible en aquel año. Nos enfrentábamos a seguir adelante sin 4 pilares base. Los polluelos volaban solos. Pero también lo hicimos. Peleamos más fuerte y con más ganas si cabe, y conseguimos que se sumaran grandes profesionales y amigos como: Lucía, Antón, Leticia, Manuel, Miguel Ángel, Ricardo y Arael. ¡La segunda generación de de Freshysweet dio mucha guerra!

 

En la actualidad estamos lejos, y cada uno ha seguido su camino y buscado su lugar, pero cuando un freshy necesita ayuda, acudimos a la llamada y eso es amor.

 

Lo más bonito de toda esta semilla, no es solo que se haya quedado en mi para siempre, como un run run que finalmente se ha convertido en DOGO; sino que Freshysweet es una realidad hoy en día. Cada año, freshys dejan la facultad y dejan hueco para que lleguen nuevos freshys que hacen que crezca el proyecto.

 

6 generaciones de freshys que han aportado su granito, sus ganas, su tiempo, sus ilusiones, sus conocimientos, sus talentos, sus sueños... y han apostado por un proyecto sin esperar nada más a cambio que formar parte de una tribu de personas diferentes, que entendieron muy pronto que si quieres cambiar algo has de cambiar tú: implicándote hasta la médula y afrontando cada obstáculo con ganas y actitud. 

 

No dejes de pasarte por su web www.freshysweet.com y de estar atenta a sus redes, @freshysweet porque esta generación apunta maneras y desprende talento y está #atopedepower.

 

P.D. Agradecimiento importante a todos los freshys por si no había quedado claro, y a Ana Prado y a Gf Studio por aquella sesión de fotos tan divertida y maravillosa :)

 

 

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